LICENCIADA EN PSICOLOGÍA.UNIVERSIDAD AUTONOMA DE MADRID 1998. PSICOPEDAGOGA.UCM.2005

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viernes, 21 de agosto de 2015

ESTRES TOXICO EN LA PRIMERA INFANCIA


El periodo prenatal y los primeros años de vida tiene una extraordinaria relevancia en la salud física y psicológica, a lo largo de toda la vida.

La salud física y psicológica de los primeros años de vida influye de forma extraordinaria no sólo en la infancia, sino a lo largo de todo el ciclo vital.

Hay numerosas evidencias empíricas de que en este período el ser humano es altamente vulnerable a los efectos negativos de determinadas experiencias adversas (lo que se denomina estrés tóxico), entre las que se podrían destacar entre otras:
-          La ansiedad materna prenatal
-          Situaciones de maltrato o negligencia en la temprana infancia

Investigaciones llevadas a cabo desde la neurobiología evolutiva, aportan claves importantes acerca de los mecanismos a través de los cuales, dichas experiencias afectan el proceso del desarrollo infantil provocando alteraciones y disfunciones en la arquitectura cerebral.

Dichas alteraciones tienden a ser persistentes e incrementan el riesgo de desórdenes y problemas físicos, cognitivos, sociales y emocionales, a lo largo de la infancia, adolescencia y madurez.

La evidencias apuntan la necesidad y relevancia social de desarrollar en determinados contextos y situaciones, programas preventivos de intervención temprana y en los casos en que ya no sea posible, iniciarse intervenciones rehabilitadoras tempranas que minimicen dichos efectos, estas deben ir dirigidas principalmente a los padres pero también a los niños rehabilitando y estimulando las áreas físicas, cognitivas, sociales y emocionales donde se necesite intervenir.

domingo, 16 de noviembre de 2014

VARIEDADES DE DISLEXIA

El diagnóstico de una dislexia es algo difícil y complejo. El proceso de diagnóstico debe realizarse mediante una exploración médica, psicológica y pedagógica.

Cuando se realiza una exploración desde el punto de vista médico ante cualquier problema de lenguaje, se trata de descubrir o descartar posibles trastornos neurológicos y/o sensoriales que puedan estar implicados.

A nivel psicopedagógico las áreas que generalmente se evalúan son: la motricidad, percepción auditiva y visual, psicomotricidad, la capacidad cognitiva, el lenguaje, el funcionamiento psicolingüístico y el desarrollo emocional. En la exploración también se analiza el nivel actitudinal, la personalidad del niño/a y se valora su nivel de madurez lectoescritor.

En este tipo de valoraciones realizadas por el especialista y una vez descartados cualquier problema neurológico o físico, el diagnóstico psicopedagógico puede dar lugar en algunos casos a caracterizar el problema de dislexia.

La dislexia no se caracteriza como tal antes de los 7 años, anterior a esa edad puede haber evidencias en el lenguaje y/o escritura que se deberán tratar con el fin de prevenirla.

Una vez caracterizado el problema como de dislexia, podemos encontrar diferentes variedades o grupos, uno de ellos es el formado por la dislexia audiolingüistica o la dislexia visoespacial. El primer tipo de dislexia tiene su origen en perturbaciones auditivofonológicas y la segunda en perturbaciones visoespaciales, incluyéndose ambas dentro de las dislexias del desarrollo.

-          La dislexia audiolingüistica; se caracteriza por problemas en el lenguaje oral (dislalias) y para denominar objetos (anomia) y suelen conllevar frecuentes y graves errores en la lectoescritura. Estos niños/as tiene un CI manipulativo más alto que el verbal.
-          La dislexia visoespacial; los síntomas de los niños/as que padecen esta alteración son dificultades en el reconocimiento y en la orientación izquierda- derecha, dificultad para reconocer objetos a través del tacto (agnosia digital) y mala calidad de la escritura (disgrafía). Estos niños/as suelen tener un CI verbal más alto que el manipulativo.

Analizando como se desarrolla el procesamiento de la información en este déficit, podemos encontrarnos con el grupo de dislexias denominadas: fonológica, morfémica y visual analítica.

-          La dislexia fonológica tiene su origen en algún problema, en el nivel lingüístico fonológico. A estos niños/as les cuesta entender el significado de las palabras, porque tienen dificultades para representar mentalmente, la imagen sonora de los grafemas.
-          La dislexia morfémica tiene su origen en una perturbación primaria en el procesador visual o grafémico, que produce deformaciones en las palabras, tanto en lectura como en escritura. Los niños/as con este trastorno suelen repetir las sílabas.
-          La dislexia visual analítica, tiene su origen en problemas del procesador visual que ralentizan sus funciones. Los niños/as que la padecen cometen errores de inversión y adición.

Las causas de la dislexia es un conjunto complejo de factores personales, estructurales y metodológicos, que incide directa o indirectamente en le proceso de enseñanza y aprendizaje. Pudiendo estar causada por problemas en el desarrollo de las aptitudes mentales, sobre todo en el factor verbal, memoria, atención u orientación espacial, aunque en algunos casos pueda considerarse a esta dificultad producida por una disfunción cerebral mínima o retraso madurativo en el desarrollo funcional, sin descartar el factor genético de antecedentes familiares, que puede también predisponer a que se desarrolle este déficit.

domingo, 2 de noviembre de 2014

APRENDIZAJE Y FUNCIONES EJECUTIVAS EN LA INFANCIA


Las funciones ejecutivas han demostrado desarrollarse con mayor rapidez en la etapa de escolarización obligatoria, e influyen muy directamente, en diversos problemas de aprendizaje, trastornos de conducta, TDAH, trastornos de déficit de atención o trastornos del espectro autista entre otros.

Las funciones ejecutivas hacen referencia a procesos tan variados como; el establecimiento de metas, la formulación de hipótesis, la planificación, la focalización y el mantenimiento de la atención, la generación de estrategias, la monitorización de la conducta, la capacidad de resolución de problemas, la flexibilidad cognitiva, la memoria de trabajo, la inhibición de respuestas o el control de las emociones.

Estas funciones implican por lo tanto, componentes de naturaleza cognitiva y emocional y tienen un papel fundamental en la regulación de la conducta orientada a un objetivo.

Estas características, hacen que las funciones ejecutivas sean vistas como componentes de carácter supraordinal, apoyados en diversos estudios neuroanatómicos que así lo demuestran. Estos trabajos indican, la existencia de una organización jerárquica de la corteza cerebral, donde las áreas prefrontales jugarían un papel esencial, a la hora de integrar y dar respuesta a la información procedente del exterior.

De este modo, se han propuesto las áreas prefrontales del cerebro como la base neurológica de las funciones ejecutivas. Esta relación ha sido confirmada por estudios con poblaciones infantiles con daño cerebral, que han permitido asociar daños en esta zona con ciertos déficits ejecutivos como: desatención, dificultad para la solución de problemas, disminución de la flexibilidad cognitiva, dificultades en el control de los impulsos y las emociones o dificultades de planificación.

Esta zona se caracteriza por su dinamismo y flexibilidad, por lo que las funciones desempeñadas por estas áreas, dependen también de otras regiones del cerebro como; las zonas corticales posteriores y otras estructuras límbicas y basales.

Las funciones ejecutivas además, parecen desarrollarse de forma progresiva pero asimétrica a diferentes ritmos, señalando otros estudios diferentes fases en su desarrollo:

-          El intervalo comprendido entre los 6 y 8 años, supone un período en el que las capacidades de planificación y organización se desarrollan más rápidamente. Si bien no alcanzan niveles óptimos hasta edades más tardías. En este periodo van apareciendo conductas estratégicas más organizadas y eficientes.

-          Entre los 12 y los 14 años de edad se desarrolla el control inhibitorio.


-          Mientras que otras funciones como la flexibilidad cognitiva, la memoria de trabajo o la resolución de problemas complejos, siguen desarrollándose hasta el periodo comprendido entre los 15 y los 19 años.

No obstante, son numerosos los estudios que indican que estos componentes, no maduran completamente hasta llegar a la edad adulta.

Los periodos donde las funciones ejecutivas han demostrado desarrollarse con mayor rapidez, coinciden con las etapas de escolarización obligatoria, por lo que evaluar estos aspectos, en relación con la aparición de ciertas dificultades de aprendizaje o de adaptación en estas etapas, es de especial interés, así como tenerlo en cuenta a la hora de su intervención.

El funcionamiento de las funciones ejecutivas, juega un papel fundamental en la conducta de niños y adolescentes, en el aprendizaje y desarrollo académico o en las relaciones familiares y sociales. Es necesario por tanto evaluarlos y tratarlos, como parte fundamental en diversas terapias con niños y adolescentes, pues los posibles déficits en las funciones ejecutivas, pueden condicionar el funcionamiento diario en la etapa infantil o en la adolescencia, en contextos significativos para su futuro desarrollo.

domingo, 31 de agosto de 2014

DISGRAFIA EVOLUTIVA EN LA INFANCIA


La disgrafía evolutiva que presentan algunos niños/as se manifiesta con alteraciones en la escritura debido a errores fonológicos u ortográficos, sin que exista una razón aparente, el diagnostico y tratamiento deberá ser lo más precoz y completo posible para evitar futuros trastornos asociados.

Existen diversos tipos de disgrafías según sus causas o síntomas, podemos distinguir una disgrafía primaria funcional o evolutiva, cuyos síntomas en la escritura son producidos por defectos funcionales o madurativos y la disgrafía secundaria, sintomática o de proyección disléxica, motriz o caligráfica, cuyos síntomas pueden ser debidos a causas neurológicas, sensoriales, caracteriales o psicopedagógicas, que conlleva un trastorno más grave donde uno de sus síntomas es la disgrafía.

Las disgrafías evolutivas sin embargo suelen manifestarse en las escritura de algunos niños/as que sin que exista razón aparente, muestran dificultades al escribir en alguna etapa de su infancia. Suele manifestarse en niños/as con una inteligencia normal o superior, un desarrollo perceptivo y motor adecuado, un ambiente familiar y socioeconómico bueno, una escolarización buena, incluso con rendimiento alto en materias en las que no interviene el lenguaje.

En este tipo de disgrafía podemos encontrarnos con niños/as con una disgrafía fonológica, a causa de no haber conseguido desarrollar bien  el aprendizaje en su vía fonológica (unido en muchas ocasiones a problemas fonológicos y de logopedia) y que pueden mostrar dificultades con la escritura en general y principalmente con la escritura de pseudopalabras y palabras desconocidas.

Otros niños en cambio presentan lo que se llama una disgrafía ortográfica, presentando más dificultades en los trazos correctos de las letras, pudiendo afectar a su contenido y calidad, presentando síntomas similares al trastorno disléxico, además de disgrafía motriz, con síntomas específicos en los movimientos gráficos disociados, tonacidad alterada, signos incorrectos etc.

Es importante que el diagnóstico de la disgrafia esté orientado hacia las causas que lo originan y que sea lo más completo y precoz posible tanto en su diagnóstico como en su tratamiento, con el fin de que el problema no derive en otros trastornos de aprendizaje.

Para la realización de dicho diagnóstico y tratamiento el especialista valorará el desarrollo madurativo del niño/a (neuromotriz, del lenguaje, conducta etc..), sus funciones neuropsicológicas (nivel cognitivo, dominancia, organización perceptiva, perfil psicomotor, organización espacial, esquema corporal, personalidad..), nivel pedagógico (madurarez para la lectoescritura, nivel lector y de escritura), calidad de la escritura.
Sí las disgrafías van asociadas a problemas perceptivos, neuromotrices o de hipercinesia, es conveniente realizar una exploración complementaria por el especialista médico según el campo, neurológico, auditivo u oftálmico.

sábado, 30 de agosto de 2014

AFASIA PROGRESIVA: EVOLUCIÓN DEMENCIA



Las principales manifestaciones son alteraciones del lenguaje, dificultad para mantener la atención o concentrarse, mostrar distracción, actuar impulsivamente, problemas de organización, alteración en la conducta social.

La demencia puede expresarse de distintas formas en función de la localización principal de al afectación cerebral y los síntomas clínicos.

Cuando en la afectación cerebral existe una atrofia marcadamente lateralizada a la izquierda, el síndrome resultante se denomina afasia progresiva primaria, ya que las principales manifestaciones son alteraciones del lenguaje, que a menudo son las únicas durante mucho tiempo (durante años), antes de que aparezcan otros déficits. 

Se reconocen dos tipos de afasia progresiva primaria: afasia progresiva no fluente y afasia semántica. Su evolución en los dos casos es hacia una demencia frontotemporal.

Aunque su presentación puede ser variable, la afasia progresiva no fluente, al inicio suele manifestarse como una alteración en el habla, con problemas articulatorios, que va progresando a una casi total incapacidad para hablar, mientras que la comprensión permanece relativamente preservada. La enfermedad puede iniciarse con acusadas dificultades para encontrar palabras (anomia), para luego alterar la estructura gramatical del lenguaje, quedando bastante conservada la capacidad de comprensión (semántica). A menudo la memoria, el procesamiento visual y la personalidad permanecen relativamente preservados, hasta fases avanzadas de la enfermedad.

La demencia semántica es menos frecuente. Se caracteriza por la incapacidad de emparejar algunas palabras con sus imágenes o significados (reflejo de la memoria semántica), además de padecer una progresiva anomia. Las personas que la padecen conservan la capacidad de hablar con bastante afluencia, así como una buena memoria cotidiana. Lo que al principio se manifiesta solo en el lenguaje, refleja posteriormente una perdida progresiva del conocimiento del mundo, del significado de las cosas, van perdiendo el conocimiento que habían tenido sobre las cosas. Es una forma de demencia muy rara pero suele afectar a edades relativamente jóvenes, siendo el promedio de inicio hacia los 55 años, más o menos 10 años.

En general en términos neuropatológicos a este tipo de enfermedades se las denomina taupatías, porque de una u otra forma la mayor parte de formas de demencia frontotemporal presentan anormalidades en el gen y/o en la proteína tau, ya sea por mutaciones, agregación o niveles excesivamente bajos.

En general al margen de las variantes antes mencionadas, la forma más habitual de demencia frontotemporal suele presentar unos rasgos generales, aunque en cada persona afectada las carácterísticas pueden ser distintas:

-          Durante las fases iniciales la memoria suele estar intacta. Sin embargo, las dificultades para mantener la atención y concentrarse o los problemas para organizarse, pueden llevar a pensar que les falla la memoria. Se muestran como personas muy distraídas y suelen actuar de manera impulsiva y sin reflexionar.
-          A menudo pueden manifestarse problemas de lenguaje, dificultad para encontrar palabras en una conversación y en algunos casos tendencia a repetir lo que dicen otras personas (ecolalia).

-          Los primeros cambios se suelen percibir en la personalidad y en el comportamiento. Perdida de capacidad de juicio, de introspección, falta de conciencia de la propia actitud.

-          La persona puede volverse más desinhibida o extrovertida de lo que solía ser, o más apática y reservada. Pudiendo hacer comentarios inapropiados en público.

-          Suele producirse pérdida de habilidades sociales, como la cortesía, el tacto o la sensibilidad en las relaciones sociales. Puede ser impaciente o grosera, irritable o inapropiadamente chistosa.

-          Algunas personas pueden desarrollar rutinas fijas o conductas obsesivas, relacionadas con la habitual perdida de flexibilidad mental, volviéndose rígidos en la forma de actuar o pensar.

-          Existe personas que pueden empezar a comer de forma incontrolada y compulsiva, también pueden realizar otro tipos de ingestas sin control.

La demencia frontotemporal, suele aparecer en edades más jóvenes que otras demencias y en fases iniciales, puede ser difícil de detectar. Para detectar con cierta claridad el déficit de tipo frontal, suelen ser necesarias detalladas valoraciones neuropsicológicas. Es una enfermedad progresiva, que evoluciona a una alteración cognitiva y conductual generalizada, apareciendo síntomas similares a la enfermedad de Alzheimer. En las fases avanzadas pueden no reconocer a familiares y amigos. No son capaces de controlar esfínteres, necesitarán asistencia continuada.

domingo, 17 de agosto de 2014

FUNCIONAMIENTO DEL CEREBRO EN EL TDAH


Los niños con TDAH no pueden controlar las respuestas de su entorno, son menos capaces de preparar respuestas motoras de anticipación ante eventos y se muestran insensibles a la retroalimentación, sobre los errores cometidos en esa respuesta. Algunas investigaciones indican que diversas partes de su cerebro actúan de manera diferente, en niños con este trastorno.

En niños/as que diagnosticados de TDAH, se dan dos conjuntos de síntomas; falta de atención y una combinación de comportamientos hiperactivos e impulsivos. La mayoría de los niños son más activos, distraídos e impulsivos que los adultos, con el mismo diagnóstico. Son también más inconstantes, sensibles a eventos momentáneos y dominados por los objetos de su entorno inmediato.

Cuanto más pequeños, menos capaces son de notar el paso del tiempo o de dar prioridad a sucesos del futuro sobre los deseos y necesidades inmediatos. Estos comportamientos sólo entrañan un problema, cuando lo manifiestan en una medida significativamente mayor que el común de sus iguales.

Las probabilidades de desarrollo de este desorden en niños, triplica al de niñas, según algunos estudios, porque estos muestran una mayor propensión genética a trastornos del sistema nervioso.

Las pautas de comportamiento típicas de los TDAH comienzan a manifestarse entre los 2 y los 5 años. Aunque la edad de comienzo puede variar mucho, algunos no muestran los síntomas hasta el final de la infancia o incluso hasta el inicio de la adolescencia, pudiendo persistir en la edad adulta.

Se da también la circunstancia de que muchos de los niños o jóvenes, que no encajan del todo en la descripción clínica de TDAH, pueden llegar a tener de adultos importantes problemas de adaptación en el trabajo, en los estudios o en otros ámbitos sociales.

Aunque son diversas las causas que pueden producir dicho trastorno, diferentes estudios indican que un déficit de funcionamiento en el cortex prefrontal, cerebelo y ganglios basales podría estar detrás de dicho desorden, precisamente son las áreas que regulan la atención, la conducta del individuo y desarrollan la conciencia de la propia entidad y del tiempo.

Otros estudios nos indican, la existencia de ciertos factores genéticos vinculados, que podrían estar actuando para producir un funcionamiento deficitario en estas áreas del cerebro. Además se ha demostrado, que este trastorno presenta una heredabilidad de entorno al 80%, en atención, hiperactividad e impulsividad, en familias en las que alguno de sus miembros, ha sido diagnosticado.

Entre los factores no genéticos vinculados se han venido citando, el nacimiento prematuro, el consumo materno de alcohol o tabaco, la exposición a altos niveles de plomo en la temprana infancia y las lesiones cerebrales, especialmente las que atentan contra el córtex prefrontal.

Otras investigaciones indican que, son los genes defectuosos que dictan al cerebro la manera de emplear la dopamina (neurotransmisor que segregan neuronas de ciertas zonas de cerebro, para inhibir o modular la actividad de las neuronas, que regulan las emociones y el movimiento), los que producirían este trastorno.

A los niños y adultos con TDAH se les receta Ritalin u otros fármacos que aumentan sus capacidades para inhibir y regular los comportamientos impulsivos. Tales fármacos inhiben el transportador de dopamina, con el incremento consiguiente del tiempo de que dispone la dopamina, para unirse a sus receptores en otras neuronas, facilitando esta unión pues sino no se llevaría a cabo con éxito. Pese a llamárselos psicoestimulantes, estos fármacos inhibidores mejoran la conducta de entre un 70 y 90%, de niños mayores de cinco años.

Los que reciben esta medicación, no solamente son menos impulsivos, inquietos y distraídos, sino que retienen mejor informaciones importantes, interiorizan más el habla y se autocontrolan mejor. Puesto que entonces se sienten más queridos por sus compañeros, reciben menos castigos y mejoran su autoestima.

Además de con el tratamiento farmacológico, se ha podido comprobar que estos niños mejoran con ayuda de terapia, donde se les haga ver enseguida la consecuencia de su acción, así como con el aumento externo de estímulos y ejemplos sobre reglas e intervalos temporales, donde se les anticipe eventos y se les divida las tareas futuras, en tramos más breves y más inmediatos, con ayuda de recompensas inmediatas, cuando se consigan los objetivos.

Todos estos pasos contribuyen a externalizar el tiempo, las reglas y las consecuencias, supliendo las débiles formas interiores de información, regulación y motivación, funciones ejecutivas que se ha podido comprobar que también están deterioradas y que deben tratarse.

En ciertos casos, los problemas pueden adquirir la gravedad suficiente para justificar la prescripción de un programa de educación especial.
Una vez aprendidas las técnicas para superar sus limitaciones en autocontrol, los niños deberían poder desenvolverse en un medio normal.

domingo, 13 de abril de 2014

DIFICULTAD MATEMATICA: PROCESAMIENTO MENTAL Y CEREBRAL


Los niños con dificultad de aprendizaje matemático, muestran déficits desde el punto de vista cognitivo y metacongnitivo, influyendo de forma negativa en su aprendizaje escolar, desarrollo psicológico y social. Para la intervención y aplicación de técnicas correctas en su tratamiento, son importantes los conocimientos neurobiológicos que indican, en que sectores del cerebro se localizan las diferentes habilidades aritméticas y que parte del cerebro influye más, en cada uno de los procesamientos matemáticos.

En los últimos años se ha hablado de diagnóstico topográfico, para la etiología de las dificultades del aprendizaje matemático. Los conocimientos neurobiológicos en esta dirección, nos indican los sectores del cerebro donde se localizan las diferentes habilidades matemáticas. De tal manera que, la adquisición del concepto de número, su procesamiento y cálculo, se relaciona con ambos hemisferios y la resolución de problemas con el izquierdo, más relacionado con habilidades del lenguaje. Sin embargo, en los casos de participación de ambos hemisferios, es importante saber si existen otras dificultades concomitantes o si las dificultades se presentan aisladas. Así analizadas, las alteraciones en el número y cálculo se vinculan a la región parietal inferior, por su paticipación en el pensamiento lógico, si bien pueden colaborar otros lóbulos.

Estos hallazgos nos indican que la dificultad con los procesamientos matemáticos, en muchas de las áreas pueden estar relacionados de forma importante con dificultades en lenguaje y que la forma de intervención o tratamiento, debe estar orientada a este área y su comprensión, con el fin de que mejore el procesamiento matemático.

Hasta ahora, el problema de las dificultades con el aprendizaje matemático, se ha centrado más en los procesos mentales o en las estructuras adecuadas que un niño o adulto deben poseer, para adquirir una serie de nociones en este área. Pero las referencias neurobiológicas y los diferentes perfiles académicos y de logro de resultados que nos encontramos, al analizar el problema de procesamiento matemático, nos indican que hay diferentes factores implicados y que el problema puede además estar relacionado con diversas dificultades incluso en el lenguaje, orientando de manera importante las técnicas de intervención más adecuadas.

Los patrones académicos y de logro de resultados podemos clasificarlos de la siguiente manera:
  • Dificultades de aprendizaje matemático en alumnos que, no presentan problemas de lectura pero con una serie de déficit, que afectan a varios aspectos de su conducta:
  1. Alumnos/as con dificultades psicomotoras, sobre todo en la coordinación viso-motora.
  2. Déficit en habilidades visoespaciales: problemas a la hora de diferenciar figura-fondo, discriminación y orientación espacial.
  3. Problemas de memoria a corto plazo, relacionado con los anteriores, en la medida en que el niño/a presenta problemas en la diferenciación entre números similares, desde el punto de vista espacial (6,9), memorización ordenada de los números y sus cantidades correspondientes (12 y 21), establecimiento de comparaciones basadas en semejanzas y diferencias, incapacidad para recordar una sucesión temporal de números, realización de cálculos mentales, recuerdo de los distintos pasos implicados, en la solución de problemas etc.
  4. Dificultad a la hora de dotar de significado a las operaciones que realizan, razón por la que también fallan en la resolución de problemas matemáticos.
  • Dificultades de aprendizaje en las matemáticas, asociados a problemas de lenguaje. Entre sus características más frecuente se encuentran:
  1. Escritura de números en espejo
  2. Escritura incorrecta en la dirección de las cantidades.
  3. Confusión de números con forma parecida (6-9,3-8)
  4. Confusión de unos signos por otros (porque confunden o no tienen muy claro lo que las operaciones significan)
  5. En las operaciones confunden derecha con izquierda, arriba y abajo.
  • Dificultades con la falta de concentración y atención, muy relacionado con las dificultades anteriores, pero importante de tratar para obtener un mejor procesamiento matemático o cognitivo y metacognitivo en general.
  • Dificultades y problemas psicológicos o de actitud y conducta. Derivados en gran parte de los casos, de la dificultad en este área y en otras asociadas, es importante tratarlos para mejorar el rendimiento el área o áreas asociadas y escolar en general.
Los niños/as con dificultades en el aprendizaje de las matemáticas, muestran déficits desde el punto de vista cognitivo y metacognitivo, por eso es importante analizar los procesos mentales implicados en el aprendizaje y aplicar las estrategias de aprendizaje adecuadas, dependiendo de cada caso. Debido a esto, las dificultades que suelen tener desde su comienzo son:

  • Escasa habilidad para contar comprensivamente.
  • Dificultad en la comprensión de conjuntos.
  • Dificultades para adquirir las nociones de conservación del número o comprensión de que el valor de un número no cambia a pesar de su posición.
  • Dificultad para comprender el valor de las monedas.
  • Dificultad para comprender los signos matemáticos y los símbolos.
  • Dificultades para realizar cálculos numéricos.
La dificultad con el aprendizaje de las matemáticas, debe tratarse desde su comienzo con un especialista en psicopedagogía, al igual que pasa con la dificultad en el lenguaje y la comunicación, ya que son la base de futuros aprendizajes escolares. Si  no se trata a tiempo y de forma continuada, puede derivar en  problemas escolares, psicológicos y sociales, afectando a su futuro desarrollo personal y profesional.

domingo, 13 de octubre de 2013

ESTIMULACIÓN SENSORIAL, EXPERIENCIA, KINDLING Y DESARROLLO CEREBRO



El ambiente no sólo produce muerte celular en las neuronas del cerebro, también estimula el crecimiento cerebral.

Los niños llegan al mundo con muchas organizaciones cerebrales potenciales, tienen más neuronas y fibras de las que necesitarán. En un periodo temprano se producen y desarrollan grandes cantidades de sinapsis, pero también se producen grandes cantidades de poda o muerte celular ¿Que determina que fibras, neuronas y sinapsis vivirán?.

Los científicos consideran que la función, es lo que proporciona la ventaja de unas sobre las otras, el uso de ciertas neuronas, fibras y sinapsis para procesar la información y para la adaptación al entorno parece fortalecerlas. De forma que las que no se utilizan, parecen debilitarse o morir.

En numerosas investigaciones se ha confirmado que; la muerte celular permite a los organismos en desarrollo, construir sistemas cerebrales adecuados a sus necesidades, tomando en cuenta su entorno y capacidades individuales.

Otras investigaciones confirman que, los ambientes con muchas dimensiones sensoriales, incrementan el número de células gliales (células de soporte), que agrandan cada parte de la neuorna y multiplican las conexiones sinápticas. Por ejemplo mediante la estimulación sensorial o el aprendizaje determinado pueden presentarse cambios en todo el cerebro; en la corteza, el hipocampo y el cerebelo. Lo sorprendente es que estas modificaciones cerebrales ocurren en niños, adultos o incluso quienes sufren de lesiones o tienen una edad avanzada.

Por tanto, si los niños tienen que enfrentarse a medios complejos, se supone que sus cerebros se expandirán de forma que les permita salir adelante. Es casi seguro que las nuevas conexiones sinápticas, cambian el funcionamiento del cerebro. Pero ¿Como lo hace?, se piensa que la creación de sinapsis puede representar memoria o adaptaciones generales, que afinan el cerebro para que funcione con mayor eficiencia, en un determinado ambiente.

Y ¿Que ocurre con la privación de estimulación?, como cabe esperar produce el efecto contrario, parece que reduce el tamaño de las dentritas y axones en las regiones del cerebro, cuya función normal es la de procesar la entrada de información. La privación sensorial también está vinculada a problemas conductuales.

Los científicos también han observado, otro interesante vínculo cerebro-ambiente; si en repetidas ocasiones se estimula el cerebro, ya sea por la experiencia, medios químicos o eléctricos, se hacen cada vez más probables ciertas acciones. La conducta que se evocó pierde su dependiencia de la estimulación directa y se hace autoperpetuante. A este fenómeno se le llama Kindling, se cree que este fenómeno explica las convulsiones de la epilepsia, así como otras conductas o comportamientos desaptados, que se dan aunque no aparezca un estimulo que evoque ese tipo de respuesta.

La ansiedad persistente, sin víncularse a ningún evento que pueda estarla produciendo, también puede presentarse a causa de este proceso. Al principio una tensión provoca sintomas de ansiedad, a la larga, se manifiestan ataques de ansiedad de forma espontánea "surgidos de la nada".

Estos hallazgos no indican, lo importante que es una correcta estimulación en la etapa infantil temprana, sobre todo en aquellos niños, que padecen en esos momentos algún tipo de dificultad específica, o con deprivación ambiental en algún área que, les pueda llevar a tener un retraso en su aprendizaje, lenguaje o desarrollo motriz.

Así mismo también nos indica, lo importante que es tratar en su debido momento las conductas, comportamientos desaptados o respuestas emocionales desaptadas, antes de que vayan a más y se generalicen a otras situaciones o se compliquen produciendo problemas psicológicos más graves.

La conclusión más importante es que, con la correcta estimulación el cerebro es capaz de aprender, desarrollar y potenciar aquellas zonas que por deprivación ambiental, no estaban recibiendo la suficiente o correcta estimulación, hasta edades avanzadas. Esto nos lleva a tener esperanza con aquellos jóvenes y adultos que por tener déficit de algún tipo, necesitan de una estimulación especial, que les haga adaptarse lo mejor posible a su ambiente.

jueves, 19 de septiembre de 2013

LA INTELIGENCIA EN LA MADUREZ


Bárbara Mc-Clintock que ganó el premio novel en 1983, con ochenta años continuó la investigación que hizo avanzar mucho la comprensión de la organización y funcionamiento de los genes.

El compositor de música Eubie Blake, todavía tocaba el piano y escribía música a los noventa años.

"Los logros de muchas personas ancianas productivas, muestran que la creatividad y la vitalidad intelectual puede durar toda la vida"

Diferentes estudios neurológicos indican que, el cerebro sufre cambios con la vejez que parecen mermar las habilidades intelectuales, físicas y de procesamiento de la información sensorial. Si bien es verdad que, ciertas capacidades sensoriales, motoras y de memoria, parecen verse afectadas con la edad, también es cierto que, sólo una minoría de personas de edad, muestran señales declaradas de senilidad. En general las personas de edad, exhiben mucha variabilidad intelectual.

Los deterioros en la inteligencia, están más asociados con una salud deficiente y la inactividad. Una educación alta y un ingreso económico cómodo, están ligados con el mantenimiento de capacidades intelectuales relativamente elevadas. Es por lo tanto factible que, las personas con estas ventajas tengan la libertad para ejercitar su mente.

De estos datos se puede constatar  que, la inteligencia se beneficia de la educación y de las experiencias vividas y que esta se mantiene durante toda la vida incluso en la vejez, es lo que se ha denominado inteligencia cristalizada.

Pero además de esta, existe otro tipo de inteligencia, la inteligencia fluida, concebida como de origen biológico y que parece beneficiarse poco de la educación o de las propias experiencias personales. Algunos estudios sugieren que este tipo de inteligencia ( que engloba capacidades: razonar con rapidez o la capacidad de recordar gran cantidad de datos en poco tiempo), llega a su máximo en la adolescencia o en los primeros años de la vida adulta y decae en la ancianidad, junto con los cambios cerebrales.

En cambio la inteligencia cristalizada, que se refiere a la reserva de la persona de conocimientos que se acumulan poco a poco, como vocabulario, matemáticas, razonamiento social e información, se mantienen intactas e incluso estas habilidades cristalizadas, pueden mejorar durante toda la vida.

Aunque existen datos que indican, que el cerebro de las personas a los 60 años de edad cambia; los espacios que contienen líquido se ensanchan, el volumen promedio del fluido se incrementa, la densidad del tejido es menor, e incluso se piensa que la transmisión de mensajes en los circuitos neuronales se vuelve menos eficiente y esto ocurre de forma paralela a las deficiencias mentales relacionadas con la edad.

Por otro lado es indudable que, el ambiente influye en el rendimiento mental, en las últimas etapas de la vida. Si no fuera así, los programas a corto plazo de tratamiento, no tendrían éxito como: programas educativos encaminados a robustecer las habilidades memorísticas, estrategias cognoscitivas y las reservas para enfrentarse a las situaciones.

Las asesorías destinadas a disminuir la ansiedad o la depresión o para incrementar la autoestima, también pueden fortalecer la capacidad mental. La ansiedad, falta de confianza,  la escasez de motivación, pueden deprimir el rendimiento.

Si se controlan estas variables ambientales y de salud en la vejez, se puede sacar partido de las dimensiones intelectuales claves en este periodo, como la sabiduría y la integración del conocimiento.





sábado, 25 de mayo de 2013

USALO O PIERDELO


En la cultura popular anglosajona existe un dicho "Use it or lose it" "Usalo o pierdelo", que representaría la idea de que lo que no se usa, se estropea o se atrofia. Esta frase se puede aplicar en muchos contextos, pero se recurre con frecuencia a ella en referencia al cerebro, para destacar la importancia que tiene el mantener y potenciar la vitalidad cognitiva durante toda nuestra vida.

No es cierto que los avances médicos y científicos hayan logrado alargar la duración máxima de la vida humana. El máximo de edad conocido en los humanos (alrededor de los 115-120 años) no parece haber cambiado en varios miles de años. Lo que se ha incrementado es la expectativa de vida, pero no la duración de la vida humana.

Numerosas investigaciones muestran una imagen optimista, acerca de las posibilidades de modificación y cambios relacionados con la edad, en la cognición y en las funciones cerebrales.

A finales de los años ochenta, se comienza a emplear cientificamente una nueva expresión, reserva cognitiva, que surge de la publicación de una investigación que mostró que, en algunas personas,existía una discrepancia entre las lesiones tipo alzheimer que mostraban en sus cerebros, tras un análisis post morten y las manifestaciones clínicas de la enfermedad. O lo que es lo mismo: para lo bien que rendían cognitiva y funcionalmente en su vida cotidiana, en sus cerebros se hallaron más lesiones propias de la enfermedad de alzheimer, de lo que pensaban esperarse.

La expresión de reserva cognitiva se refiere pues, a la resistencia de las capacidades mentales ante las lesiones neuropatológicas del cerebro.

La hipótesis de la reserva cognitiva sugiere que, existe una plasticidad según la cual el rendimiento cognitivo y a funcionalidad cerebral de los adultos, pueden ser de alguna forma modificados por los factores ambientales.

Por otro lado también se ha descrito que, en las personas con alta reserva cognitiva, el deterioro se produce rápidamente una vez alcanzado determinado umbral de afectación cerebral. Naturalmente, no puede obviarse que el estilo de vida del pasado y las experiencias adquiridas durante toda la trayectoria vital, tienen una clara influencia en el proceso de envejecimiento.

Lo anteriormente descrito cobra más importancia todavía si miramos los datos epidemiológicos que nos indican que, para el año 2050 el porcentaje de mayores de 65 años será de un 43% de la población y de estos el 31% será mayor de 80 años. El envejecimiento de la población española viene desarrollándose, más o menos de forma paralela al de otros paises europeos, y resulta de dos procesos demográficos distintos: el continuo descenso de la mortalidad, con el correspondiente incremento de la esperanza de vida y el descenso de la fecundidad.

Asi pues, la alarma social que existe en torno al deterioro cerebral en la vejez y a sufrir alzheimer u otras demencias, está asociada al envejecimiento de la población. La prevalencia de la demencia incrementa de forma exponencial con el aumento de la edad, de forma que el porcentaje de población afectada por estas enfermedades se duplica cada década tras los 65 años. Entonces se estima que el 10% de los mayores de 65 años padecen enfermedad de alzheimer u otra demencia, los mayores de 75 años se verían afectados en un 20% y los mayores de 85 en un 40%.

La edad influye claramente en el deterioro cerebral, pero también existe la teoría hoy en día todavía en estudio que defiende que, un mayor nivel de aprendizaje o niveles de instrucción y escolaridad formal a lo largo de la vida, produciría un mayor numero de sinapsis cerebrales y por tanto mayor reserva cerebral. En este caso, se diría que al tener más,uno se puede permitir perder más sin que se note mucho.

Si es cierto o no todavía esta por ver, pero el trabajar nuestro cerebro, es el único arma con que contamos para luchar contra el declive cognitivo según avanza la edad.


jueves, 16 de mayo de 2013

EL ENVEJECIMIENTO DEL CEREBRO



El envejecimiento cerebral ¿Podemos evitarlo? ¿Conocemos su proceso? ¿Como podemos ralentizar o influir en èl, para que cuando seamos mayores, este proceso nos influya lo menos posible? ¿La activación cerebral constante y el continuo aprendizaje y refortalecimiento de la memoria, ralentizan el proceso de envejecimiento?
 
Con el envejecimiento, el cerebro va experimentando cambios, su volumen y peso van disminuyendo. En circunstancias normales el peso medio del cerebro se  reduce en un 10%-15% a la edad de 90 años, en comparación con el peso que tiene una persona de 25 o 30 años.
 
Las paredesde las grandes arterias, se engrosan por el depósito de distintas sustancias, haciendo que el sistema pierda elasticidad y sea más vulnerable a procesos vasculares patológicos. Hoy en día se sabe que, estos cambios son debidos más a cambios neuronales, que ha perdidas en el número de neuronas.
 
Con la edad las neuronas empequeñecen y se sabe que no todas las partes del cerebro, son igualmente vulnerables a las consecuencias del envejecimiento. Las regiones del cerebro vinculadas a la memoria, parecen estar afectadas de forma más precoz. Por tanto las neuronas encogen, especialmente las más grandes y relacionadas con áreas importantes para nuestro aprendizaje, memoria, planificación y demás actividades mentales complejas.
 
Podemos entonces pensar que el mantener durante más tiempo esta zona activa y el reforzar las continuas sinapsis neuronales, nos ayudará a retrasar o paliar en gran parte este envejecimiento neuronal, haciendo que nuestras neuronas, gocen de buena salud el mayor tiempo posible. Podemos entonces deducir, que el mantener una actividad cognitiva constante, a lo largo de la vida y en la vejez, es igual de importante para nuestra  mente, que para nuestro cuerpo lo es, el mantener una actividad física continuada durante toda nuestra vida.
 
Parece ser que, las pérdidas neuronales de la corteza cerebral de la persona mayor sana, en el caso de producirse, son más bien escasas. Aunque si se producen importantes perdidas neuronales, en la personas que sufren alzheimer.
 
Con la edad, aumentan también los niveles de oxidación, este es el proceso bioquímico que a la larga produce lesiones y causa degeneración en la función cerebral. Se piensa que la vitamina E  otra vitaminas antioxidantes, pueden proteger a las neuronas de la oxidación, aunque está todavía investigándose. De ser cierto la alimentación,influiría de forma importante en la calidad de nuestras neuronas en la vejez.
 
Se sabe también, que en el envejecimiento se producen cambios en la estructura de las neuronas, como la afectación de distintos sistemas de neurotransmisión, como por ejemplo en el neurotransmisor denominado dopamina, que desempeña un papel altamente relevante en el control de movimientos voluntarios y en el control emocional. Otro neurotransmisor que puede verse afectado en el envejecimiento es la acetilcolina, que tiene una función clave, en procesos de aprendizaje y memoria.
 
Estos procesos de cambio, normales en el envejecimiento, tienen un impacto en el cerebro. Las personas mayores sanas suelen experimentar un pequeño declive en su memoria y aprendizaje, les cuesta más recuperar información y aprender cosas. Las tareas complejas de atención, aprendizaje y memoria son las más vulnerables según envejecemos. Sin embargo se ha podido comprobar que, dedicando el tiempo suficiente a realizar la tarea, la mayoría de las personas mayores sanas, pueden rendir de forma tan competente, como las más jóvenes, es decir, basicamente lo que se produce es un elentecimiento cognitivo.
 
¿Podemos entonces plantearnos, que nuestro estilo de vida, influye en la vejez cerebral que tengamos y no sólo en la física? ¿Deberiamos dedicar el tiempo suficiente a cultivar nuestra mente, al igual que lo hacemos con nuestro cuerpo? ¿El estrés, el ritmo de vida, la mala alimentación, las horas de sueño, influirán el día de mañana en la calidad de nuestras neuronas?
 
Vivir para mantener una buena calidad mental y física en la vejez, es envejecer con inteligencia.