LICENCIADA EN PSICOLOGÍA.UNIVERSIDAD AUTONOMA DE MADRID 1998. PSICOPEDAGOGA.UCM.2005

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sábado, 10 de octubre de 2015

DESARROLLO DE LAS POTENCIALIDADES EN EL NIÑO/A SORDO

El desarrollo de las pontencialidades de las personas sordas dependerá en gran medida de; lo que los profesores sean capaces de hacer en su infancia, de lo comprensivo que sea el entorno con las limitaciones y de los apoyos que reciba.

En términos generales, se considera que una persona tiene una discapacidad auditiva cuando su función auditiva es inferior a los límites de la normalidad, provocándole dificultades para la vida relacional, escolar y laboral.

El momento en el que aparece la perdida, influye especialmente en el desarrollo y uso del lenguaje, según los casos podemos diferenciar entre:

-          Cofosis/sordera/hipoacusia prelocutiva. Es la que se produce antes de que el niño/a aprenda a hablar y a comunicarse funcionalmente mediante la lengua oral.
-          Cofosis/sordera/hipoacusia poslocutiva. Es la que se produce después de que el niño/a aprende a hablar y a comunicarse funcionalmente, mediante el lenguaje oral.

Dada la incidencia que sobre el desarrollo del lenguaje tiene la audición, debemos tener en cuenta, como se produce este proceso; cuando un oído tiene una audición funcional, comienza a percibir los sonidos desde que es feto y está dentro del útero. Es la audición externa unido al feedback que se produce al escucharnos hablar, lo que incide de una forma definitiva en el desarrollo del lenguaje. Es más, la importancia es tal que los estímulos acústicos del habla, se procesan de manera diferente a otros sonidos.

Durante los diez primeros años de vida y principalmente hasta los 5 años, se da una intensa maduración en las vías auditivas y en los centros cerebrales encargados de procesar los sonidos y de adaptar el cerebro a las necesidades ambientales. Por eso es tan importante en estos casos la estimulación lo más temprana posible.

Hay que tener en cuenta que existen grandes diferencias, en cuanto a limitaciones y necesidades entre una persona sorda total desde el nacimiento y otra que oiga, aunque sea un poco. Entre no oír y oír algo, hay una gran diferencia en la comprensión del entorno. Por ello los esfuerzos médicos van encaminados a la mejora auditiva (tanto en calidad como en cantidad) y los esfuerzos psicopedagógicos según los casos, orientados a aprender el lenguaje, compensando la pérdida auditiva con otros sentidos y a compartir en la medida de lo posible, el mismo código de comunicación, sacando el máximo rendimiento a las prótesis auditivas o a los medios técnicos de amplificación.

Pero ¿Cómo es el proceso de aprendizaje del lenguaje en niños/as con estas características?

Aunque los niños/as sean cofóticos y prelocutivos, todos emiten sonidos, aunque éstos sean inarticulados y no formen palabras. No obstante se ha de mencionar que, estos niños pueden llegar a desarrollar el lenguaje oral funcional, aún así en estos casos, las consecuencias en las dificultades del aprendizaje del lenguaje son:

§         Severos problemas para comprender y aprender el lenguaje oral, por lo que este proceso de aprendizaje debe llevarse a cabo por una persona experta, en ocasiones el niño/a sordo no llega a percibir las palabras, pero sí le llega información de tonos e inflexiones, hay que ser cuidadoso en la presentación del lenguaje, para que no le lleve a errores en la interpretación. Estos niños/as pueden llegar a decir palabras, pero el especialista tiene que conseguir que estén verdaderamente interiorizadas y que están sean funcionales. Por eso la ayuda del lenguaje corporal, es tan importante para este aprendizaje.
§         La dependencia de la labiolectura, es otra característica importante en el aprendizaje del lenguaje con estos niños/as. Leer los labios para ellos es fundamental, para entender al parlante,( aporta el 50% de la información necesaria para la comprensión del interlocutor que habla), pero no resulta sencillo; es cansado, requiere de atención sostenida y hay que realizar mucha complementación e integración visual, ya que algunos fonemas no resultan visibles o son difícilmente diferenciables. La labiolectura se basa en el análisis y síntesis de los movimientos articulatorios captados por la vista. Para paliar las dificultades en esta actividad tan importante se recomienda:

-          La distancia idónea a la que se debe situar el hablante es entre medio metro y metro y medio (nunca menos de 0,3m o más de 8m), ya que impide el captar los detalles necesarios para leer los labios, mirando de frente y sin contra luz y con luz adecuada.
-          La boca no debe tener obstáculos que dificulten los movimientos y se debe articular de forma clara, pero sin exagerar los movimientos de los labios y sin gritar.
-          Se debe usar una conversación fluida, con una correcta organización gramatical y sin lenguaje telegráfico.
-          Se deben repetir las palabras en su contexto, para su correcta comprensión, no de forma aislada y ampliar el discurso adaptándose a la competencia comunicativa del niño/a, ampliando su vocabulario de forma paulatina.
-          El apoyo en discriminación visual es muy importante en este proceso, para compensar estos déficits, usando principalmente la vista para apoyar al lenguaje.
-          Es importante además dar explicaciones detalladas, hacer comprobaciones, usar imágenes, dividir las actividades en pequeños pasos de aprendizaje con dificultad creciente y presentar las tareas muy estructuradas.

En lo que respecta al desarrollo motor de los niños/as sordos este en términos generales suele ser normal, sólo en algunos casos, podemos encontrar problemas en el mantenimiento del equilibrio, ya que guarda relación con los conductos semicirculares, que se encuentran en el oído, situación en la que su tratamiento es fundamentalmente médico.

Desde el punto de vista emocional, afectivo y psicológico, aunque su desarrollo puede ser normal hay que tener en cuenta algunas circunstancias de especial interés:

-          La necesidad de crearse una identidad real de acuerdo a sus características y de tener una autoestima y autoconceptos positivos, en este sentido es muy importante el apoyo y la valoración de los adultos, valorando los logros con los mismos criterios que a los demás y teniendo en cuenta sus esfuerzos extra para el logro de objetivos educativos y sociales.
-          Con frecuencia tienen menor tolerancia a la frustración, siendo necesario que se les muestre que del fracaso también se puede aprender, enfocando los errores desde lo positivo y no desde la crítica o la negación de la capacidad.
-          Sentimiento de inseguridad; el oído es un sentido que nos informa de situaciones de peligro, el uso de instrumentos alternativos como señales luminosas o alarmas, puede ayudarlos a paliar esta incertidumbre.
-          Desconfianza hacia las personas que le rodean, ya que pueden tener más información de la que él carece. La costumbre de incluir al niño/a sordo en todas las conversaciones, con la seguridad de que entiende, permitiéndole que participe de ellas es una buena medida a tomar.
-          Dificultades para anticipar hechos y crear patrones de causa-efecto: en nuestra vida cotidiana todo lo que sucede se asocia a un sonido y parte del significado de lo que sucede, está determinado por este sonido. No poder percibir auditivamente, limita el anticipar lo que va a suceder, la causalidad se relaciona con estos hechos. Para paliar esta limitación es fundamental, el uso de imágenes y lenguaje compartido, también la experimentación de los hechos, causas y efectos y el proporcionarle claves no sonoras para que pueda anticiparse, ayudará a que puedan preveer efectos, dándoles mayor seguridad.

Desde el punto de vista cognitivo hay que señalar que la sordera sin otras alteraciones no implica la existencia de una alteración cognitiva. No obstante sabemos sin embargo que muchas operaciones cognitivas están influidas por la posibilidad de oír (categorización, análisis, síntesis, manipulación mental de la realidad, autorregulación..)

Con la carencia de información auditiva, puede quedar limitada la comprensión de datos, relaciones, hechos o conceptos, siendo necesarias explicaciones complementarias para paliar esa dificultad, proporcionando además información escrita para ampliar dicha información y aprendizaje de conceptos.

La carencia del lenguaje les hace más dependientes de las percepciones sensoriales presentes, singularmente las visuales, y esto les dificulta tareas relacionadas con el pensamiento abstracto, pudiendo tener más dificultades en formular y comprobar mentalmente hipótesis, pensamiento hipotético-deductivo, creación de alternativas de pensamiento o comprensión de textos escritos…Por eso será necesario tenerlo en cuenta en el apoyo que reciban.

La memoria en los niños/as sordos está influida por las características de su procedimientos de codificación y descodificación, principalmente visuales, menos efectivos que los semánticos. No obstante se sabe que, los niños/as que desarrollan el lenguaje oral funcional, codifican además de manera semántica, lo que es más eficaz para el recuerdo.

Dado que los niños/as sordos recuerdan mejor las palabras y conceptos que tienen equivalencia en el lenguaje signado o que son visuales (lenguaje escrito), es importante en el apoyo potenciar esta vía de acceso a los conocimientos y al propio aprendizaje del lenguaje oral funcional.

sábado, 25 de julio de 2015

DIFICULTAD DE APRENDIZAJE DE LA ESCRITURA: HABILIDADES FISIOLOGICAS-COGNITIVO- EMOCIONALES

Si el gesto gráfico es la consecuencia de la intervención de diferentes estructuras anatómicas (sistema nervioso y muscular), cognitivas (atención, memoría..) y lingüísticas (morfología, sintaxis, semántica), las disfunciones de dichas estructuras (graves o no) repercutirán tanto en el desarrollo como en la ejecución del gesto gráfico, dando lugar a diferentes tipos de disgrafías.

La función simbólica de la escritura es la capacidad más importante que adquieren la mayoría de los niños y niñas entorno a los tres años. Si el niño/a tiene correctamente desarrolladas ciertas capacidades de tipo neurológico, cognitivo, lingüístico o socioemocial, encontrará menos dificultades en el camino de este aprendizaje.

Según las bases neuropsicológicas, el conjunto de habilidades que intervienen en el aprendizaje del proceso escritor se agrupan entorno a las siguientes:
-          Perceptivas: (correcta percepción de los grafemas en su forma visual y auditiva)
-          Motrices: ( muy directamente relacionado con la percepción, correctas habilidades de transcripción desde el punto de vista psicomotor)
-          Cognitivas: (relacionadas con los diferentes procesos de atención, memoria, asimilación, comprensión…)
-          Lingüísticas: (desarrollo lingüístico aceptable, conciencia fonológica y léxica)
-          Afectivo- emocionales: (autoestima o confianza en sí mismo, madurez emocional…)

El estudio de estas habilidades es común para la detección de posibles trastornos en la escritura, dado que todos tienen en común este tipo general de disfunción, siendo muy difícil encontrar niños o niñas cuyos errores sean exclusivamente disortográficos, diagramáticos o disgráficos, siendo más normal que en las dificultades de aprendizaje intervengan la dificultad en la adquisición de varias de estas habilidades.

Es importante señalar que el proceso de enseñanza-aprendizaje de la escritura es recomendable realizarlo simultáneamente al de la lectura, recomendándose que el aprendizaje sea mediante un apoyo psicopedagógico especializado, sino se cumplen algunas de las siguientes características:

Neurofisiológicas.
-          Carecer de dificultades sensoriales.
-          Suficiente desarrollo muscular.
-          Ausencia de trastornos motrices a nivel manual y digital.
-          Buena coordinación dinámica manual.
-          Suficiente habilidad instrumental.
-          Lateralización manual estable.
-          Tener estructurada la imagen corporal.

Cognitivas
-          Carecer de algún trastorno en el funcionamiento de los procesos cognitivos básicos.
-          Buen desarrollo perceptivo: capacidad de discriminación visual y auditiva, aptitud para la coordinación perceptivo motora, orientación viso-espacial correcta
-          Discriminar y memorizar visualmente.
-          Suficiente capacidad de atención.
-          Desarrollo lingüístico aceptable.

Socioemocionales
-          Confianza en sí mismo.
-          Madurez emocional.

            Conciencia fonológica

-          Capacidad para segmentar palabras en sus correspondientes fonemas, para su posterior conversión en grafemas.

Capacidad de memoria a corto plazo.

-          Capacidad para mantener las palabras que vamos a escribir en un “almacén temporal”, mientras que realizamos los ejercicios motores encargados de su representación gráfica.

   Capacidad de memoria a largo plazo

-          Capacidad para almacenar el conjunto de información relacionada con los temas que conocemos.

        Léxico fonológico

-          Capacidad de conversión de los sonidos a las palabras, aplicando las reglas de conversión fonema-grafema para obtener su forma ortográfica.

Centrándonos en los sistemas funcionales neurológicos, cognitivos o de tipo intelectual, se pueden distinguir las dificultades en el proceso de aprendizaje lecto-escritor, para intervenir psicopedagógicamente en cada uno de ellos y en su conjunto, con el fin de que los niños/as que muestran dificultades en alguna/as de las habilidades las adquieran para su correcto aprendizaje lecto-escritor y escolar.



domingo, 22 de marzo de 2015

DISFASIA


La disfasia se caracteriza por un desarrollo del lenguaje severamente alterado en niños mayores de cinco años en comprensión y emisión del lenguaje, aunque con inteligencia normal.

La disfasia es un trastorno del lenguaje que se diagnostica en niños/as a  los cinco años de edad y que sus características principales son: dificultad en la comprensión y emisión del lenguaje, atención dispersa, aislamiento o labilidad emocional, aunque no se encuentra asociado a déficit de inteligencia, ya que esta se encuentra dentro de los rangos de la normalidad.

Las características que definen a la disfasia son:

 En el campo lingüístico:

-          Deficiencia expresiva desde mutismo hasta cuadros dislálicos. La intencionalidad comunicativa que presentan estos niños/as es pobre, con dificultades para adaptarse al interlocutor, repetir frases y estructurar de forma adecuada la sintaxis en cualquier mensaje (agramatismo), muestran además deficiencia en la integración auditiva y en el vocabulario.
-          Deficiencias receptivas: déficit en el reconocimiento de sonidos con significado y dificultades para repetir y recordar enunciados largos, problemas al evocar y uso habitual de muletillas.

En el campo no lingüístico:

-          Deficiencia cognitivas: presentan dificultades con el juego simbólico y con la construcción de imágenes mentales, principalmente con la memoria secuencial, auditiva a corto plazo y verbal.
-          Deficiencias psicomotrices: pueden mostrar dificultades práxicas, alteraciones en la lateralización, déficit en la orientación espacio-temporal e inmadurez en las destrezas motoras.
-          Deficiencias conductuales: se asocia con el déficit de atención con hiperactividad de tipo combinado y con alteraciones en las relaciones afectivas y en el control de las emociones.

Se aconseja en estos casos un tratamiento global psicopedagógico de las diferentes áreas a tratar; lingüística tanto en emisión (oral y escrita), como en recepción y su procesamiento, cognitiva (atención, razonamiento, comprensión y memoria), psicomotriz y conductual (principalmente en control emocional y conductual), con el fin de subsanar el déficit, de forma que no derive en problemas psicológicos, pueda afectar a su aprendizaje, relaciones sociales o familiares.

domingo, 15 de marzo de 2015

TRASTORNOS ESPECIFICOS DEL APRENDIZAJE ESCOLAR Y ALTERACIONES DESARROLLO DEL LENGUAJE

Los problemas de aprendizaje de lectura, cálculo o expresión escrita, que oscilan entre el 2-10% de la población, interfieren significativamente en el rendimiento académico y  en las actividades cotidianas que requieren de estos aprendizajes. Pueden persistir si no se trata, a lo largo de la vida.

Habitualmente los niños/as que presentan trastornos de aprendizaje en lectura, cálculo o escritura, no lo presentan en una sola área sino en dos o más y en diversas ocasiones puede aparecer relacionado, con alteraciones en el desarrollo del lenguaje.

Estas dificultades de aprendizaje, pueden ser debidas a deficiencias neuropsicológicas permanentes: cognitivas, sensoriales, fisico-motora o afectivo- emocional, que deberán identificarse y tratarse como (autismo, psicosis, sordera, deficiencias ligeras o profundas etc.) o dificultades de aprendizaje temporales: deficiencias en funciones superiores, desarrollo psicomotor, perceptivas y atencionales transitorias, lenguaje oral (dislalias, disfasia, disfonía), comprensión-expresión del lenguaje (afasia, disfemia, retraso del lenguaje, dislexia, disgrafía), socioambiental y familiar (trastornos afectivos transitorios).

Estas dificultades de aprendizaje denominados, trastornos específicos del desarrollo del aprendizaje escolar, se clasificarían en:

-          Trastorno específico de la lectura, se trata de un déficit significativo y específico del desarrollo de la capacidad de leer, no explicado por el nivel intelectual o problemas de agudeza visual, en el que se encuentra afectada la capacidad de comprensión lectora, reconocimiento de palabras, capacidad de leer en voz alta. En ocasiones aparecen problemas de ortografía y trastornos específicos del desarrollo del habla y del lenguaje. En el rendimiento lector aparecen omisiones o sustituciones, junto con déficits propios de la lectura; trastornos de atención que a menudo se acompañan de hipercinesia e impulsividad y de problemas emocionales. Este retraso incluye retraso específico de la lectura, lectura en espejo, dislexia del desarrollo, disortografía asociada o trastornos de lectura.
-          Trastorno específico de la ortografía: existe un déficit específico y significativo del dominio de la ortografía, en ausencia de antecedentes de un trastorno específico de la lectura y que no es explicable por un nivel intelectual bajo, problemas de agudeza visual. Se encuentra afectada la capacidad de deletrear en voz alta y escribir palabras correctamente, las faltas de ortografía pueden ser correctas desde un punto de vista fonético. Este trastorno incluye: retraso específico de la ortografía sin trastorno de la lectura y excluye: dificultades de ortografía atribuibles a una enseñanza inadecuada, trastorno adquirido de la ortografía y dificultades de la ortografía, asociadas a trastornos de lectura.

Las alteraciones en el desarrollo del lenguaje, están muchas veces relacionados con estos dos trastornos e incluso con el trastorno del cálculo asociados a trastornos de lectura y/u ortografía y en ellos pueden presentarse al escribir o leer:

  • Omisiones: omisiones de letras sílabas o palabras, producido por un aprendizaje de lectura ineficiente, falta de entrenamiento en la emisión sonora del grafema que omite, dificultades en la integración intersensorial (el niño/a no es capaz de relacionar exactamente todos los signos gráficos, con sus respectivos fónicos) y lectura acelerada.
  • Sustituciones: existen letras que al pronunciarse tienen sonidos similares y por consiguiente son confundidas. Este tipo de error aparece con mayor frecuencia, en los grafemas consonánticos. Entre las posibles causas: dificultades en la discriminación auditiva, carencia de habilidades de segmentación fonológica y déficit en entrenamiento gramofónico.
  • Separaciones: consisten en la no unión de letras o sílabas que configuran una palabra, dando lugar a que se formen palabras sin ningún tipo de significado. Entre las posibles causas se encuentran dificultades perceptivas, falta de dominio en la organización espacio-temporal y deficiencias en el conocimiento palabra- frase.
  • Traslaciones: se produce cambio en el lugar de las letras y silabas en el sentido derecha-izquierda. Es un error muy frecuente en sílabas directas e inversas. Entre las causas dificultades en el ritmo o en la secuenciación.
  • Inversiones: implican un cambio en los trazos del fonema en la parte superior o inferior. Las dificultades de orientación espacial, percepción visual y discriminación se encuentran en la base de dicha alteración.
  • Confusión de letras de orientación simétrica: concretamente b-d, b-p, p-q, b-g, u-n, g-p, d-p. Entre las causas: déficit en la lateralidad y en la orientación espacio-temporal.

Trastorno específico del cálculo: se trata de una alteración específica de la capacidad de aprendizaje de la aritmética, concretamente con la adición, sustracción, multiplicación o división. Se encuentra afectada la capacidad visoespacial y visoperceptiva, los niveles de lectura son normales y su capacidad lectoescritura se encuentra dentro de la media. Los problemas de cálculo comprenden; fracaso en la comprensión de conceptos básicos de las operaciones aritméticas específicas, dificultad en el manejo de las reglas aritméticas, mala organización espacial de los cálculos aritméticos y dificultad para alinear los números o para insertar decimales o símbolos durante los cálculos. Se incluye bajo este epígrafe: trastorno de aprendizaje de la aritmética, acalculia y discalculia del desarrollo no adquirida y excluye dificultades del cálculo atribuibles a una enseñanza inadecuada, trastorno adquirido de la capacidad de cálculo y dificultades de cálculo asociadas a trastornos de lectura o de ortografía

domingo, 15 de febrero de 2015

COMO EVOLUCIONA LA DISLEXIA


Los niños/as disléxicos confunden más que los niños normales aquellas letras que son semejantes, ya sea por su grafía o por su pronunciación y les resulta difícil encontrar un significado a lo que leen.

En los niños/as con dislexia las dificultades en la lectura aparecen más que en el reconocimiento de letras, en la imposibilidad de leer pequeños grupos de dos o tres letras yuxtapuestas. Confunden más que los niños normales aquellas letras que son semejantes, ya sea por su grafía (p y q, d y b) o por su pronunciación (p y b, b y v, g, j, y,ll). No encuentran o les resulta muy difícil en caso de hacerlo, un significado a lo que están leyendo.

Las dificultades aparecen con más claridad en la escritura, mostrando inversiones y permutaciones, además de letras mal formadas o desiguales etc. En ocasiones la lectura y escritura de cifras también son erróneas.

La evolución de la dislexia presenta durante la infancia las siguientes características:

Hasta los seis años:
-          Retraso en aprender a hablar con claridad
-          Confusiones en la pronunciación de palabras que se asemejan por su fonética
-          Falta de habilidad para recordar el nombre de las cosas conocidas, como por ejemplo, los colores.
-          Confusión en el vocabulario que tiene que ver con la orientación espacial.
-          Dificultades con las rimas o para aprender las canciones o cuentos propios de la edad.
Desde los seis a los nueve años
-          Dificultad para aprender a leer y a escribir.
-          Dificultad para distinguir la izquierda de la derecha.
-          Dificultades para aprender el alfabeto, las tablas de multiplicar, retener las secuencias.
-          Falta de atención y de concentración
-          Frustración y posible inicio de problemas de conducta
Entre los nueve y los doce años
-          Continuos errores en la lectura, lagunas de comprensión
-          Omisiones de letras a la hora de escribir, alteraciones en el orden de las letras o palabras.
-          Desorganización en casa y en la escuela.
-          Dificultad para seguir instrucciones orales.
-          Aumento de la falta de confianza y aumento de la frustración.
-          Problemas de comprensión del lenguaje oral y escrito.

Los problemas de aprendizaje, conductuales y personales que la dislexia conlleva, puede derivar en muchos casos en un futuro fracaso escolar, por lo que es conveniente tratar este déficit psicopedagógicamente lo antes posible, con el fin de que no interfiera en el desarrollo personal y académico del niño/a.

jueves, 12 de febrero de 2015

TRASTORNO EN EL DESARROLLO DE LA ARTICULACIÓN DEL LENGUAJE

EL trastorno en el desarrollo de la articulación del lenguaje, tiene una prevalencia del 2% en niños de entre seis y siete años, se trata de una incapacidad para utilizar varios de los sonidos del habla de forma correcta, produciendo como resultado errores en la selección y ordenamiento de sonidos de las silabas o palabras, que utilizan habitualmente.

Los niños/as con problemas en el desarrollo de la articulación del lenguaje, muestran incapacidad para utilizar algunos o varios de los sonidos del habla de forma correcta.

 En niños/as de seis o siete años, este trastorno tiene una prevalencia de un 2%, descendiendo a un 0,5% a la edad de diecisiete años. El curso del trastorno varía en función de la gravedad y de las causas asociadas.

 En los casos ligeros o moderados se produce una recuperación espontánea hacia los seis o siete años, aunque la mayoría de las veces es necesario tratar este problema, para que no derive en otros como; problemas con la escritura, comprensión o aprendizaje.

Las características que presentan los niños/as con este trastorno son:

-          Errores en la producción del lenguaje, en su utilización, presentación u organización de los sonidos, dando lugar a sustituciones inadecuadas de fonemas, omisiones o distorsiones de los mismos. Lo errores aparecen también en el desarrollo de la lectoescritura.
-          Los sonidos que peor se articulan son los de adquisición tardía: l,r,s,z,ch.
-          El ceceo en estos niños/as suele ser frecuente.
-          Su habla comporta errores de selección y ordenamiento de sonidos, en las sílabas y en las palabras que producen.

En ocasiones se habla de dispraxia evolutiva del habla, a algunas formas del trastorno fonológico que incluye; errores inconsistentes en la pronunciación, dificultades en la secuenciación del sonido en el habla discursiva y distorsiones en la pronunciación del las vocales, que son evidentes también en la lectura.

La prevalencia del trastorno es aproximadamente de un 2% de los niños/as con edades comprendidas entre los seis y siete años, en términos de moderado a grave, siendo mayor esta, cuando se trata de una forma más leve. Esta incidencia desciende al 0,5% a partir de los diecisiete años, aunque puede ir asociado con más facilidad a otros problemas de escritura, lectura o aprendizaje.

Es un trastorno que requiere de tratamiento psicopedagógico en el habla y articulación del lenguaje, así como en lectura, escritura o procesamiento de la información, con el fin de que el aprendizaje escolar no se vea afectado y se desarrolle con normalidad.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

CAUDAL LINGÜISTICO Y DIFICULTAD DE APRENDIZAJE


Las dificultades con el lenguaje de diversa índole en la infancia, generan carencias conceptuales, delimitando sintáctica y semánticamente la estructura de su lenguaje, lo que impide y lentifica su aprendizaje a la larga en cualquier área, pudiendo afectar en mayor a menor grado a su estructuración cognitiva general.

En el proceso de rehabilitar trastornos de aprendizaje observamos como numerosos niños/as con déficits intelectuales (aunque con puntuaciones consideradas normales, en aquellas pruebas que los psicólogos hemos dado en llamar de inteligencia) que no siguen un aprendizaje normal, demuestran poseer un caudal lingüístico significativamente inferior al del resto de sus compañeros.

En estos casos se debe conseguir que estos niños/as alcancen un sistema progresivo y estructurado del lenguaje, con el que sean capaces de pensar y comunicarse de forma correcta, que introduzca progresivamente las palabras que han de formar su vocabulario, además de las estructuras lingüísticas adecuadas acorde a su nivel de desarrollo evolutivo.

Una de las áreas de mayor dificultad en el aprendizaje escolar, debido a trastornos del lenguaje, es la correcta asimilación de conceptos, que puede darse incluso en niños/as considerados inteligentes en la valoración de dichas pruebas.

La formación de conceptos es un proceso tan importante, que eslabona la percepción, el aprendizaje y el pensamiento. Siendo la percepción, la que se ocupa de la recepción e interpretación de la información y el pensamiento, quién manipula esa información para conseguir la solución de problemas y el ajuste al mundo, mediante la base de una correcta asimilación conceptual.

Es de suponer que el proceso de conceptualización requiere, además del correcto funcionamiento del sistema perceptivo, la actuación de otros procesos cognitivos como la atención, la memoria, el razonamiento, el lenguaje e incluso la propia motivación.

La formación de conceptos en los niños/as es fundamental para su aprendizaje y tiene gran importancia, la información previa que posean para su nueva adquisición conceptual. Las últimas investigaciones evolutivas han considerado que el sistema de procesamiento de la información, está preparado desde las primeras semanas de vida del niño/a para la formación conceptual y han probado experimentalmente, la capacidad de los bebés a partir de los tres meses, para formarse prototipos y categorías conceptuales. De ahí la importancia, del correcto desarrollo de cada uno de los procesos cognitivos indicados anteriormente, implicados en el aprendizaje del niño/a.

El grado de desarrollo cognitivo del niño/a está mediatizado inequívocamente por el nivel de desarrollo madurativo, por lo que debe tenerse en cuenta ante la necesidad de un posible apoyo rehabilitador en cualquiera de las áreas.

Debe considerarse además que; las estructuras cognitivas y conceptuales se adquieren durante todo el desarrollo y hasta la edad adulta, por lo que hay que considerar los niveles y valores adecuados que debe tener el niño/a en cada una de las edades y etapas del desarrollo.

El funcionamiento correcto de cada uno de los procesos cognitivos: atención, memoria, razonamiento, lenguaje y motivación es fundamental para su correcto desarrollo y aprendizaje, por lo que deberá tratarse cualquier déficit que se de en cualquiera de ellos a lo largo de su desarrollo, para evitar que influya de forma negativa en su aprendizaje.

domingo, 7 de diciembre de 2014

CONTROL ANSIEDAD EN LOS EXAMENES Y DIFICULTAD DE APRENDIZAJE


La ansiedad que produce enfrentarse a un examen, es algo que los niños/as sin dificultad de aprendizaje aprenden a controlar y ajustar con más facilidad, de forma que les permite un rendimiento óptimo. Conseguir alcanzar un nivel de arousal intermedio, es primordial para tener éxito en las pruebas académicas. Pero ¿Cómo es este control en los niños con dificultad en el aprendizaje, producida por algún déficit?

Un aspecto como el de la ansiedad ante un test o examen académico, que es lógico en este tipo de situaciones, es variable de unos niños/as a otros aunque no existan dificultades de aprendizaje. En general en situaciones normales, los niños/as aprenden a controlar y ajustar esta ansiedad, de forma que les permita un rendimiento óptimo.

Pero ¿Que ocurre en los casos en los que existe dificultad de aprendizaje, derivada de algún problema o déficit? Si existe en el niño/a algún déficit como TDAH, TGD dislexia, dificultad con el lenguaje o razonamiento matemático, derivado de los anteriores u otros problemas, lo normal es que se produzcan a lo largo del desarrollo académico situaciones de ansiedad, sobre todo si el problema no está controlado, que les haga difícil a estos niños/as encauzar de forma correcta su ansiedad, cuando se enfrentan al aprendizaje y/o a los exámenes.

Pero ¿Qué significa encauzar correctamente la ansiedad? ¿Cómo se puede conseguir con una dificultad de aprendizaje?

El rendimiento en el aprendizaje principalmente en situaciones donde los niños/as son evaluados, depende no sólo de los conocimientos o dificultades que se pueda tener al enfrentarse a la materia, sino también y además del control de la ansiedad que esa situación genera, que se conoce como el control del nivel de arousal.

En situaciones de aprendizaje académicas principalmente cuando nos enfrentamos a un examen, podemos hacerlo con un nivel de máxima ansiedad, es decir, con un nivel de arousal o excitación excesivo, que puede llevar al niño/a a paralizar su correcta productividad, dando lugar a lo que común mente se conoce como “quedarse en blanco”, que deriva en un mal rendimiento en el examen o incluso a no llegar a realizarlo.

Otra situación que se puede dar al enfrentarse a un examen,  es que el nivel de activación o arousal sea tan bajo, que no exista apenas activación para producir o rendir. Este nivel de activación se da en aquellas situaciones, en las que los niños/as no descansen bien, tienen algún problema emocional, de aprendizaje o de otro tipo que les haga perder el interés o la motivación por la situación, bajando excesivamente el nivel de arousal necesario para enfrentarse al examen, produciendo un mal rendimiento en la prueba o situación que enfrentan. Esta circunstancia es muy usual en aquellos niños/as con problemas de aprendizaje, derivados de algún déficit no tratado o llevado de forma incorrecta en la mayoría de los casos, lo que les lleva a pensar que, la situación es incontrolable y tiran la toalla. Esta circunstancia puede producir, falta de interés, atención y/o de la suficiente motivación y nivel de estado de alerta necesario, para poder llevar a cabo con éxito la prueba en cuestión.

Se trata por tanto de hallar el nivel de arousal intermedio para cada niño/a y según la situación, que le permita el máximo rendimiento en situaciones de aprendizaje y cuando se enfrenta a alguna prueba de conocimiento.

Esto es algo que hay que aprender a controlar a lo largo del desarrollo y en cualquier situación de la vida, pero principalmente en la situación académica. Este nivel es el que nos permite dar el máximo rendimiento, en cualquier situación de aprendizaje y también en cualquier examen.

El nivel de activación hay que enseñar a controlarlo, principalmente en aquellas situaciones en las que existan dificultades de aprendizaje y algún déficit en tratamiento que esté impidiendo el adecuado rendimiento intelectual, por lo que forma parte de la terapia psicopedagógica que se aplica en cualquier caso, donde se esté tratando algún déficit o retraso en el aprendizaje.

Los déficits pragmáticos y metacognitivos, también se dan de forma frecuente en muchas de las dificultades de aprendizaje, como en el aprendizaje de las matemáticas, aunque son más comunes encontrarlas en las dificultades de aprendizaje del lenguaje. Estos déficits también se encuentran muy relacionados, con el control de los citados niveles de arousal, por lo que también se consideran a la hora de realizar una terapia psicopedagógica, en cualquier caso de dificultad de aprendizaje.

Las diferencias individuales juegan un papel importante, principalmente relacionados con el tipo déficit que este produciendo la dificultad de aprendizaje, además de otros factores como autoestima, habilidad social o factores conductuales derivados, que también deberán tenerse en cuenta en el tratamiento psicopedagógico.

lunes, 24 de noviembre de 2014

ALTERACION EN LA ESCRITURA Y MADURACIÓN


La disgrafía es un trastorno de la escritura que puede afectar a la forma y/o al significado de las palabras y que en muchas ocasiones se considera una alteración de carácter funcional, asociada a factores madurativos.

La disgrafía es una alteración de la facultad de escribir que afecta a la calidad de los trazos o grafismos y que se produce sin que exista lesión neurológica, ni déficit intelectual, ni falta de estimulación socioambiental o educativa adecuadas.

Las causas que la originan son de carácter madurativo principalmente:

-          Trastornos de lateralidad, que se manifiestan en lateralidad cruzada, ambidextrismo o zurdería contrariada. El 8 o 9% de los niños que la sufren son zurdos y tan sólo un 1 o2 % ambidextros. Conviene señalar que la zurdera por sí misma no produce dificultades en la escritura y sí una instrucción no adecuada a las características de estos niños (ciertos métodos impuestos que les obligan a utilizar la mano derecha, pueden producir cuadros que originan alteraciones de aprendizaje e inversiones en la escritura de letras, desorientación espacial y confusiones direccionales).
-          Trastornos de psicomotricidad, en los que se pueden distinguir dos grupos: la escritura de los niños/as que son inestables e hipercinéticos (escritura irregular en su dimensión, con trazos imprecisos, rápida y con presión elevada) y la escritura de los niños/as con motricidad débil y perturbaciones ligeras del equilibrio y de la organización cinético-tónica (escritura de trazado grande, lenta, con presión débil y con grafismo roto).
-          Trastornos del esquema corporal, que se manifiesta con una escritura lenta y fatigosa, producida por una postura corporal inadecuada para escribir, o para coger el lápiz.
-          Trastornos en el campo perceptivo-motriz, que se manifiesta en giros y en inversiones de grafemas simétricos. Se pueden citar trastornos en la discriminación visual de las características de letras, palabras, números y otros signos gráficos, la retroalimentación visual lenta, que puede ser un factor que se relaciona con la disgrafía, al haber una demora en el acto de escribir. Además también puede presentarse por una dificultad de percibir las relaciones espaciales, que incluye dificultad en la discriminación derecha e izquierda, dando lugar a inversiones y rotaciones entre otros síntomas.
-          Trastornos en la estructura y orientación espacial. Este trastorno provoca dificultades en la dirección y distribución del texto en la página.

Siempre que se evidencie cierta dificultad en la escritura, es conveniente acudir a un especialista con el fin de que el niño/a pueda ser valorado y orientado hacia una terapia psicopedagógica adecuada que le permita superar la dificultad, para que no afecte a su futuro desarrollo escolar.

domingo, 16 de noviembre de 2014

VARIEDADES DE DISLEXIA

El diagnóstico de una dislexia es algo difícil y complejo. El proceso de diagnóstico debe realizarse mediante una exploración médica, psicológica y pedagógica.

Cuando se realiza una exploración desde el punto de vista médico ante cualquier problema de lenguaje, se trata de descubrir o descartar posibles trastornos neurológicos y/o sensoriales que puedan estar implicados.

A nivel psicopedagógico las áreas que generalmente se evalúan son: la motricidad, percepción auditiva y visual, psicomotricidad, la capacidad cognitiva, el lenguaje, el funcionamiento psicolingüístico y el desarrollo emocional. En la exploración también se analiza el nivel actitudinal, la personalidad del niño/a y se valora su nivel de madurez lectoescritor.

En este tipo de valoraciones realizadas por el especialista y una vez descartados cualquier problema neurológico o físico, el diagnóstico psicopedagógico puede dar lugar en algunos casos a caracterizar el problema de dislexia.

La dislexia no se caracteriza como tal antes de los 7 años, anterior a esa edad puede haber evidencias en el lenguaje y/o escritura que se deberán tratar con el fin de prevenirla.

Una vez caracterizado el problema como de dislexia, podemos encontrar diferentes variedades o grupos, uno de ellos es el formado por la dislexia audiolingüistica o la dislexia visoespacial. El primer tipo de dislexia tiene su origen en perturbaciones auditivofonológicas y la segunda en perturbaciones visoespaciales, incluyéndose ambas dentro de las dislexias del desarrollo.

-          La dislexia audiolingüistica; se caracteriza por problemas en el lenguaje oral (dislalias) y para denominar objetos (anomia) y suelen conllevar frecuentes y graves errores en la lectoescritura. Estos niños/as tiene un CI manipulativo más alto que el verbal.
-          La dislexia visoespacial; los síntomas de los niños/as que padecen esta alteración son dificultades en el reconocimiento y en la orientación izquierda- derecha, dificultad para reconocer objetos a través del tacto (agnosia digital) y mala calidad de la escritura (disgrafía). Estos niños/as suelen tener un CI verbal más alto que el manipulativo.

Analizando como se desarrolla el procesamiento de la información en este déficit, podemos encontrarnos con el grupo de dislexias denominadas: fonológica, morfémica y visual analítica.

-          La dislexia fonológica tiene su origen en algún problema, en el nivel lingüístico fonológico. A estos niños/as les cuesta entender el significado de las palabras, porque tienen dificultades para representar mentalmente, la imagen sonora de los grafemas.
-          La dislexia morfémica tiene su origen en una perturbación primaria en el procesador visual o grafémico, que produce deformaciones en las palabras, tanto en lectura como en escritura. Los niños/as con este trastorno suelen repetir las sílabas.
-          La dislexia visual analítica, tiene su origen en problemas del procesador visual que ralentizan sus funciones. Los niños/as que la padecen cometen errores de inversión y adición.

Las causas de la dislexia es un conjunto complejo de factores personales, estructurales y metodológicos, que incide directa o indirectamente en le proceso de enseñanza y aprendizaje. Pudiendo estar causada por problemas en el desarrollo de las aptitudes mentales, sobre todo en el factor verbal, memoria, atención u orientación espacial, aunque en algunos casos pueda considerarse a esta dificultad producida por una disfunción cerebral mínima o retraso madurativo en el desarrollo funcional, sin descartar el factor genético de antecedentes familiares, que puede también predisponer a que se desarrolle este déficit.