LICENCIADA EN PSICOLOGÍA.UNIVERSIDAD AUTONOMA DE MADRID 1998. PSICOPEDAGOGA.UCM.2005

domingo, 3 de noviembre de 2013

LA CAUSA DE LA DEMENCIA




La demencia es un deterioro de las capacidades mentales y afecta entre el 10% y el 15% de las personas mayores de 65 años y un porcentaje mucho menor de gente más joven.

Conforme las personas viven hasta las 80 o 90 años esa incidencia sobrepasa el 20%.

La demencia tiene diversos orígenes, entre el 20% y el 25% de las veces, son producto de embolias menores que dañan la corteza. Cuando los médicos reducen la tensión arterial elevada, una causa mayor de embolias, disminuye de manera indirecta la incidencia de este tipo de demencia.

Otro 15% o 20% de las demencias entre los ancianos se deben a una gran variedad de motivos como: tumores, lesiones en la cabeza, problemas metabólicos, deficiencias vitamínicas, efectos colaterales de fármacos y la combinación de depresión y medicamentos.Por lo general cuando estas condiciones se diagnostican con exactitud, pueden tratarse con éxito.

Cerca del 60% de las demencias en los ancianos de más de 65 años, se atribuyen a la demencia primaria degenerativa del tipo alzheimer, e incluye una serie de enfermedades que dañan poco a poco el cerebro y que llevan a la muerte a quien la padece.

La demencia tipo alzheimer, se aplica a cualquier pertubación que produce una constelación de patrones conductuales y neurofisiológicos. Los signos tempranos como la apatía, irritabilidad y dificultad para concentrarse y recordar, a menudo pasan desapercibidos.

La memoria lentamente se ve afectada de modo severo, a pesar de que con frecuencia las victimas no se percatan de este y otros cambios intelectuales.

Las personas afectadas por estos desórdenes no sólo encuentran difícil rememorar algo después decortos periodos de tiempo, también olvidan recuerdos codificados de manera profunda (como el numero de hijos que tienen).

Encuentran verdadera dificultad en reproducir las palabras que quieren usar y las habilidades lingüisticas complejas (como la comprensión de oraciones compuestas) declinan, seguidas por un deterioro de capacidades más simples ( p. ej. deletrear). Es común que se desarrollen sutiles manías de personalidad, como sospechar de todo y de todos. Con el tiempo suelen perder interés por los demás y se apartan de las interacciones sociales.

La conducta empeora en las etapas finales de estas perturbaciones; son característicos los cambios bruscos de estado de ánimo, paranoia intensa, desubicación y alucinaciones. Al final es posible que las personas estén mudas por completo, inconscientes de lo que sucede en el mundo e incapaces de cuidarse de sí mismos.


sábado, 2 de noviembre de 2013

DESGASTE LABORAL


El desgaste transforma a la gente dedicada a su trabajo en trabajadores ineficientes, apáticos, frustrados y que se estancan.

El estado emocional llamado desgaste es un obstáculo vital para la complaciencia en el trabajo, principalmente de aquellas personas que trabajan en el sector servicios y tienen que trabajar inténsamente atendiendo a personas con dificultades.

Las característica más importante que se deriva de ello es un cansancio en el idealismo, energía y objetivos. "parecen tener cansancio de la compasión". Se piensa que la principal fuente de desgaste es, intentar alcanzar metas poco realistas. Las personas que trabajan en puestos que auxilian, a menudo empiezan con finalidades nobles, pero ingenuas, que no pueden lograrse. Existen además otras frustraciones ocultas que pueden inducir este desgaste:

  • Es difícil medir los logros en las profesiones de servicios.
  • Es común que las instituciones carezcan de recursos y apoyo por parte de las administraciones.
  • Tienen que verselas por lo general, con supervisores y clientes exigentes a veces hostiles que tienden a criticarlos, cargas pesadas de trabajo y muchos tramites administrativos.
  • Las pagas suelen ser bastante bajas.
Conforme las emociones se hacen más intensas, los trabajadores desgastados intentan evadirse, sufriendo los usuarios las consecuencias, ya que intentan evitar el trabajo y cuando no pueden eludirlo su servicio es ineficiente.

Pero este desgaste no tiene porque llegar a ser fatal, existen tácticas para eludirlo o minimizar el desgaste laboral:
  • Una de ellas es la reestructuración de empleos, para proporcionar oportunidades de realizar una mezcla de tareas, introduciendo otras que conlleven poca tensión.
  • Otra seria disminuir porcentajes personal-clientes, para minimizar la sobrecarga y renovar el entusiasmo.
  • Por otra parte los empleados deben ver sus problemas de manera realista, abandonando ideas irracionales e ideales, formulando y trabajando para lograr nuevas metas alcanzables.
La forma en que se reestructuran los empleos influye enormente en la satisfacción o el desgaste laboral. Los Japoneses son pioneros en la utilización de un conjunto de actividades, que incrementan la satisfacción de sus empleados minimizando este desgaste. Las empresas tienen menos categorías que por ejemplo en Estados Unidos y reestructuran los puestos de forma que las tareas de cada empleado sean más variadas e interesantes. Esta política decrementa el tiempo de ocio, pues se espera que alguien capacitado realice un trabajo que es necesario.

Los japoneses también subrayan la autorregulación y planificación propia de responsabilidades en los empleados, además de una retroalimentación frecuente. Los trabajadores y los ejecutivos trabajan como si fueran iguales en pequeños equipos y se comunican con asiduidad. No hay recordatorios molestos de las diferencias de posición, como códigos de vestimenta especiales o estacionamientos y restaurantes para ejecutivos.

Los detalles igualitarios transmiten el mensaje de que todos son importantes y generan el respeto al trabajo de todos. El trabajo en grupos pequeños e igualitarios, donde no existen tantos tramites ni burocracia y donde la aportación de cada uno es importante, influye en el éxito de los resultados personales y profesionales.


domingo, 27 de octubre de 2013

ALIMENTACIÓN TEMPRANA CONTRIBUYE A NUESTRO PESO DE ADULTOS



Nuestras historias de alimentación como niños contribuyen a nuestro peso de adulto, al menos de dos formas diferentes; hábitos alimenticios  y maquinaria de células grasas.

Algunos niños excedidos de peso, tienen alta probabilidad de desarrollar los tipos de alimentación y patrones de actividad que los mantienen pesados.

Las familias son importantes a este respecto. Los gustos alimenticios de padres e hijos se parecen mucho y al parecer están implicados tres factores: genes, imitación de predilecciones paternales y exposición selectiva a los alimentos ingeridos en el hogar. La exposición es un moldeador muy importante de las preferencias en la comida.

A pesar de que las culturas moldean las preferencias generales en la comida, las experiencias individuales también son importantes. En diversas investigaciones se ha podido observar que la exposición fuera de casa, también influye en los gustos alimenticios, por ejemplo los niños que asisten a guarderías cambian sus gustos de manera duradera y sustancial si se les expone a compañeros, con diferentes preferencias alimenticias. De esto se deduce que; las interacciones que se dan en toda situación social entorno a la comida son poderosas.

Las investigaciones también señalan que, la distribución de la comida a lo largo del día, influye en el sobrepeso.Cuando se investiga el efecto que tiene para el organismo de los animales, una sola comida copiosa, se observa que sus tractos digestivos se amplían, la glucosa y las grasas las absorbe con rapidez la sangre, se produce un cambio metabólico que alienta la acumulación de grasas. Del mismo modo, las personas que hacen menos de tres comidas al día, tienen más posibilidades de estar excedidos de peso, que los que consumen más alimento e incluso un poco más de calorias.

Los padres contribuyen a establecer la frecuencia con la que los niños ingieren, al programar las comidas y establecer asociaciones entre alimentación, actividades, lugares, emociones y momentos particulares. Cuando se repiten las relaciones, son las circunstancias en sí, las que elicitan el hambre y el tipo de comida que se ingiere en cada momento y lugar.

Parece ser además, que los estados de tensión establecen condiciones bioquímicas, que reducen los niveles de azucar en la sangre y hacen que las personas se sientan hambrientas, además, el placer de la alimentación es un distractor.

A la larga los vinculos entre emociones humanas y alimentación pueden hacerse fuertes y automáticos. Es probable que los padres, establezcan los hábitos alimenticios que contribuyen al peso de sus hijos. Determinan lo que el niño come y definen criterios para la cantidad de alimento que constituye una ración y cuantas de ellas son permitidas.

La sensibilidad a las convecciones sociales, a la que los padres colaboran en moldear, es otra posible influencia sobre el peso y la ingestión de comida.

Se sabe además, que otro factor que determina la obesidad son los genes. Estos parece que predisponen a las personas, por medio de mecanismos que afectan el apetito, preferencias de sabores, saciedad, actividad y metabolismo, que se refiere a procesos a través de los cuales, la energía está disponible para las células del cuerpo.

La mala alimentación durante la infancia, tiene un efecto biológico sobre nuestra maquinaria de almacenamiento de grasas, que hace más posible la presencia de la obesidad más adelante. Si los niños comen demasiado, añaden muchas células adiposas .

Esto quiere decir que existen dos maneras en las que se incrementa el tejido adiposo; aumentando el número de células adiposas o aumentando el tamaño de las ya existentes. Los adultos cuya obesidad aparece antes de los 12 años de edad, poseen células adiposas cuyo tamaño es casi igual, al de las personas esbeltas, pero tienen hasta cinco veces más. Sin embargo los individuos cuya obesidad se desarrolló a la edad adulta, tienen un número normal de células adiposas, pero cada una tiende a crecer. Las personas obesas pueden tener los dos problemas, bastantes células adiposas y además muy grandes.

La multiplicación de las células adiposas no es reversible. Después de los dos años de edad, la pérdida de peso afecta, de modo primordial el tamaño de las células adiposas, pero no al número. Cuando las células adiposas han aumentado durante la niñez, tienden a incrementarse de manera excesivamente rápida a lo largo de toda la infancia.

Las investigaciones en este campo sugieren que; la obesidad durante la infancia temprana, hace que las personas se queden con dotación excesiva para el almacenamiento de grasa, lo que hace más probable la obesidad y difícil reducción de peso.

 

sábado, 26 de octubre de 2013

MALAS CONDUCTAS Y FRUSTRACIONES EN LA ESCUELA



La frustración y el fracaso en la escuela, parecen contribuir a la agresión.
Diferentes investigaciones indican que los niños que desde los años preescolares, tienen dificultades para interactuar con otros niños, tienen problemas de concentración o hiperactividad o exhiben dificultades perceptuales o de aprendizaje. Pueden tener serios problemas en el futuro de agresión y desaptación social.
Muchas veces se propende a ignorar sus problemas y posteriormente en su desarrollo escolar se siente incapaces de realizar lo que se espera de ellos.

Los niños con estas caracteristicas temen no hacer lo adecuado, poseen un concepto muy pobre de sí mismos y carecen de habilidades adaptativas en cualquier entorno.

Un déficit de especial importancia en estos niños es el autodominio, suelen culpar a otros de sus dificultades y se comportan de manera desafiante y perturbadora.

A pesar de que estos niños pueden mostrar talentos no académicos, es probable que en el centro escolar reciban más castigos por sus comprotamientos, este tratamiento puede generar en ellos más hostilidad y enajenación. Para manejar la vergüenza de los constantes fracasos, pueden aumentar su nivel de payaseo, travesuras o perturbación.

En los últimos cursos de primaria o en secundaria, si no se les trata de forma adecuada, pueden rodearse de otros niños tampoco considerados buenos estudiantes, generando un continuo de malas conductas y malas notas, continuas frustraciones y problemas de personalidad, que les lleva a conflictos no solo en la escuela, sino familiares e incluso sociales.

En estas etapas pueden tener el riesgo de dejar los estudios y vagar por las calles en pandillas, manejando sus frustraciones y odios por medio de la agresión.

Los padres deben de ser conscientes de las conductas y actos de sus hijos desde pequeños. Educar y tratar los déficits que puedan presentar, mediante el adecuado tratamiento psicológico, con el fín de que el dia de mañana, sean adultos sanos y con conductas correctas y puedan desarrollar su vida de forma provechosa.

La salud psicológica y física de estos niños, depende de que se realice la terapia psicológica a tiempo y se den las pautas adecuadas de actuación a la familia y en la escuela con el fin de que se desarrollen adecuad amente en el futuro.


viernes, 25 de octubre de 2013

EL NIÑO PREMATURO Y SU FALTA DE ESTIMULACIÓN




La falta de estimulación origina algunas de las dificultades posteriores del niño prematuro. Los investigadores han observado que; cuanto más estimuladores a nivel social son los padres con sus bebés prematuros durante el primer mes y poco después, más probable será que estos niños presenten conductas competentes con dos años.

Para que se pueda considerar a un niño prematuro o pretermino, este debe haber nacido antes de las 37 semanas y pesar menos de 3 Kilos. En los Estados Unidos entre un 7% y 8% de los partos humanos vivos son prematuros.

Los niños prematuros tienen altos riesgos de problemas médicos, conductuales y cognoscitivos durante los primeros años de vida. Además estos niños reciben menos estimulación al comienzo de su vida por su estancia en incubadora y el aislamiento, pues los padres en un principio pueden interactuar menos con el niño por considerarlo más frágil.

Diversos estudios sugieren que las interacciones entre padres y niños prematuros no están bien coordinadas. En las primeras etapas de la infancia, los padres de los bebés prematuros tocan, acurrucan y hablan muy poco a sus bebés, por desgracia, es justo en este momento cuando parece ser fundamental, brindar mucha estimualción.

El comportamiento de padres e hijos prematuros, sigue estando desfasado más adelante en el primer año, ya que en esta etapa los padres tienden a esforzarse mucho y a invertir bastante tiempo en los intercambios con sus hijos. Se supone que están compensando, con respecto a un niño que tiene posibilidades de no ser normal, en su habilidad de atención y capacidad de respuesta. Existen observaciones que indican que estos esfuerzos intensos de los padres, los niños los encuentran perturbadores.

Los bebés prematuros suelen amenudo no estar alerta y reaccionan poco ante sonidos e imágenes que les rodean. Es frecuente que no avisen por medio del llanto, a quienes se ocupan de ellos y de los problemas que tienen.

Cuando los niños prematuros lloran, los padres consideran los lloriqueos muy urgentes y desgarradores, muchas veces es difícil consolarle. Por lo general los niños prematuros son más irritables y menos generadores de afecto, además de que balbucean poco, hacen menos ruidos de bebés y miran poco las caras de sus padres.

Los padres de niños prematuros suelen tener poca preparación para el nacimiento, ya que a menudo llega sin avisar antes de tiempo. En los primeros días después del parto, la prolongada hospitalización significa pocas oportunidades para que los padres y el niño se relacionen. Incluso cuando los padres son invitados a ir a la unidades de cuidados intensivos a acariciar a sus bebés, poseen menos ocasiones para practicar y desarrollar las habilidades propias de padres o los sentimientos de competencia que acompañan el éxito y que ayudan a unir al niño, con quien se encarga de él.

Los psicólogos están comprometidos, en programas que intentan poner un remedio a las deficiencias sociales y sensoriales de los bebés prematuros y establecer desde sus comienzos un vinculo armonioso. Por eso la estimulación temprana cognitiva,motriz, social y sensorial es tan importante en estos niños, desde sus primeros días de vida. De esta estimulación va a depender el correcto desarrollo posterior del niño en las áreas: psicomotriz, cognitiva, conductual y del lenguaje.

Es importante que los niños prematuros, reciban la correcta estimulación por parte de un especialista, este además dará pautas de actuación a los padres y al centro educativo, sobre la estimulación y la interacción correcta que deben recibir en cada etapa de su desarrollo, con el fín de que alcancen los niveles adecuados para su edad. Cuando esto no sucede, es normal que puedan presentar retraso en una varias de las áreas anteriomente mencionadas.



domingo, 20 de octubre de 2013

EDUCACIÓN: MOLDEAMIENTO, REFORZAMIENTO POSITIVO Y NEGATIVO



A pesar de que poca gente usa los principios del condicionamiento operante de forma consciente, se aplican constantemente en las relaciones humanas, especialmente con niños en modificaciones de conducta.

¿Pero son verdaderamente los padres los que educan? o ¿Como en la ilustración, a veces son los niños los que nos educan?

Debemos tener esto muy presente, cuando intentamos que nuestros hijos, modifiquen ciertos hábitos o conductas que no son saludables. De la misma forma que nosotros lo hacemos, ellos prueban constantemente conductas, con el fin de causar el efecto deseado en nosotros. Si con una rabieta consiguen lo que quieren y nosotros cedemos por no escucharles, el niño aprenderá que de esa forma se consiguen las cosas y la próxima vez lo podrán en marcha en otras situaciones.

Existen lo que los psicólogos llamamos, dos tipos de reforzamiento operante el positivo y el negativo. El sustantivo reforzamiento positivo, significa que la conducta condicionada es fortalecida más que debilitada, aunque esta sea negativa.

Pero ¿Cuando solemos reforzar sin tener que hacerlo, este tipo de conductas problema?, los ejemplos son los siguientes: si un niño payasea en clase, sus actos son seguidos de atención y risas, lo que produce un aumento en la frecuencia de la conducta problema. La conducta de María de realizar cosas en casa, mientras los demás no hacen nada, produce alabanzas abundantes y esta se hace más probable, a pesar de lo que supone el exceso de trabajo para ella. El padre hace más caso a Andrés cada vez que este arma más alboroto en casa y este cada vez lo realiza con más frecuencia.

El reforzamiento positivo se define en términos de sus efectos, por tanto, no podemos predecir siempre que funcionará como reforzador positivo. Es necesario observar lo que pasa en cada caso individual, para saberlo.

En cambio el reforzamiento negativo, fortalece conductas que liberan a los niños de molestias, lo que constituye un resultado placentero para ellos. Los psicólogos distinguimos entre dos tipos de reforzamiento negativo: condicionamiento de escape y condicionamiento de evitación.

En el condicionamiento de escape, ciertas conductas se ven fortalecidas, porque terminan con un suceso que se está presentando y que el niño considera que es desagradable, por ejemplo recoger la habitación para que termine el regaño o encender una luz para poder dormir sin miedo. ¿Pero verdaderamente deseamos que este sea el camino para solucionar el problema de conducta? o a veces se puede crear otro añadido.

Durante el condicionamiento de evitación también, se fortalecen ciertas conductas porque posponen algún suceso que los niños preveen que pasará y será desagradable, por ejemplo Ana evita discursos de sus padres con respecto a sus pésimos hábitos de estudio, dejando las calificaciones en la escuela. Los estudiantes estudian para evitar notas reprobatorias, los jóvenes obedecen a sus padres para evitar castigos, del mismo modo que los adultos respetan las leyes para evitar accidentes, multas o prisión.

Otra forma de conseguir la conducta deseada y que se aplica en psicología es mediante la técnica de moldeamiento o método de aproximaciones sucesivas. El psicopedagogo puede reforzar positivamente,por ejemplo en el niño con problemas de lenguaje, aquellas aproximaciones al pedir un objeto que se asemejan a la palabra correcta, aunque de momento se parezcan de manera lejana, hasta que consiga decirla bien.

Igual pasa con los problemas de conducta, el terapeuta en estos casos refuerza positivamente, actos que el niño es capaz de ejecutar y que se parecen de manera lejana a la respuesta deseada. Conforme esta conducta se fortalece, el terapeuta le conduce de forma más selectiva, reforzándole una acción, que se asemeja más al objetivo. Cuando esta conducta se encuentra bien establecida, el entrenador se comporta de manera aún más exigente. El proceso continua de este modo hasta que se alcanza el propósito.

En muchos de estos casos es importante que la conducta se erradique o se refuerce en el ambiente en el que se da, de ahí la importancia de que los padres o cuidadores sean consciente de ellas y aprendan a manejar las diversas situaciones, para conseguir que el niño lleve a cabo conductas que sean sanas para él y para los demás.